75% de la miel del mundo contiene pesticidas

Probablemente uses miel en lugar de azúcar refinada porque tienen menos carga calórica o porque te gusta su sabor. Y no se puede rechazar que una buena taza de té de jengibre con limón se complementa de forma armoniosa con una cucharada de deliciosa miel de abeja. Lo que no sabías es que esa tasa también contiene una nada nutritiva porción de pesticidas, según descubrió un reciente estudio.

Los neonicotinoides son la clase de insecticidas más utilizada en el mundo, presentes hoy en día en todo tipo de sembradíos alrededor del planeta. Son químicamente parecidos a la nicotina, y causan parálisis y muerte a los invertebrados, pero ha sido difícil para los científicos estudiar si realmente están afectando a las abejas, pues en laboratorio estas podrían recibir dosis irreales de pesticidas, alterando los resultados

Los neonicotinoides, o neónicos, suman un tercio del mercado mundial de estos productos y son usados principalmente en cultivos como el maíz y la soja, en los que se aplica para controlar plagas de insectos.

Miel contaminada

Según un reciente trabajo científico, publicado en la revista Science, no solo las abejas son víctimas de estos plaguicidas, sino que también la miel destinada a la elaboración de productos alimenticios.

Estos insectos recogen néctar cuando polinizan las plantas, y con el tiempo este azúcar se acumula en el jarabe que todos consumimos. Los datos arrojaron que 75% de la miel de todo el mundo contiene neónicos, dañinos no solo para los humanos sino también para un gran número de especies vegetales y animales. 

Los investigadores, un equipo interdisciplinario de la Universidad de Neuchâtel y el Jardín Botánico de Neuchâtel (Suiza), afirman que los neónicos han demostrado efectos en el comportamiento, la fisiología y las capacidades reproductivas de las abejas.

Los investigadores tomaron muestras de miel de productores y probaron cinco neonicotinoides comúnmente usados: acetamiprid, clothianidin, imidacloprid, thiacloprid y thiamethoxam, concluyendo que el 75% de las muestras contenían, al menos, una de estas cinco sustancias. Las proporciones varían considerablemente entre las regiones, con los niveles más altos en América del Norte (86%), Asia (80%) y Europa (79%), y el más bajo en América del Sur (57%). Oceanía, Nueva Zelanda y las islas del Pacífico se encuentran ligeramente por debajo de la media(71%).

 

AGENCIA

Deja tu comentario

Loading Facebook Comments ...