6 hábitos que mantienen a las chinas ‘eternamente’ jóvenes

Es una percepción generalizada: los asiáticos suelen aparentar menos edad de la que tienen y transmitir una imagen eternamente joven. Decenas y decenas de hipótesis en foros y páginas de preguntas y respuestas en Internet lo constatan. Algunos estudios mencionan la genética como causa principal, mientras que otros trabajos académicos apuntan a determinados rasgos de la piel. En cualquier caso, dado que Asia es el continente más extenso y poblado de la Tierra, hemos delimitado el análisis de hábitos a las mujeres en China. Y estos son los secretos que sí les podemos copiar.

Invertir en mascarillas coreanas

Las chinas gastan hasta 300 dólares o más al mes en productos de belleza, según datos de Fintonic, la aplicación que organiza cuentas y da consejos de ahorro. Y su cosmético estrella son las mascarillas coreanas. “Al contrario de lo que ocurre en cremas y sueros, las mascarillas incluyen ingredientes filmógenos –que crean una capa impermeable–, oclusivos, absorbentes y/o ácidos que actúan directamente sobre la piel produciendo ese efecto inmediato”, explicaba a BUENAVIDA Ana Rocamora, licenciada en Farmacia y vocal de la Sociedad Española de Químicos Cosméticos (SEQC). Esto las convierte en productos súper efectivos. La fiebre ha llegado a España, pues en los últimos años hemos cuadruplicado el uso de productos coreanos, según confirma Lilin Yang, fundadora de MiiN Cosmetics. Pero aún estamos muy lejos de la inversión que realizan las mujeres asiáticas (en España, ronda los 37 euros al mes).

Vestir colores pastel

“Los colores claros contribuyen a que la imagen del que los viste parezca más juvenil. Los tonos oscuros provocan sombras en el rostro, marcando las líneas de expresión. Un tono pastel suaviza las facciones. Además se asocian a los niños pequeños y, por lo tanto, dan una imagen menos adulta”, aclara Paz Herrera, directora de la asesoría de imagen Paz Herrera Studio (España). Desde la publicación de moda ‘Who What Wear’ recomiendan el color azul lavanda para rejuvenecer, y fuera de la gama de pasteles, el rosa fucsia, “porque ilumina la piel”.

Renunciar al azúcar y apostar por el jengibre

Vivir envejece. Por mucho que nos pese, es así. Cada vez que respiramos nos hacemos un poquito más mayores. Pero una alimentación saludable retrasa las consecuencias del paso de tiempo. Nada de lo que hay en su nevera es capaz de borrar las arrugas de los ojos, según sostiene la evidencia científica. Pero sí es posible frenar la oxidación celular. ¿Por ejemplo?

Disminuyendo el consumo de azúcar, como explicaba a BUENAVIDA Jesús Honorato Pérez, catedrático de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra. Las chinas apenas lo consumen, según los estudios de mercado. Prefieren los sabores salados o picantes. Y entre sus alimentos fetiche, nunca faltan el jengibre y el ajonjolí negro, que neutralizan la acción de los radicales libres.

Protegerse a conciencia del sol

En China, la belleza se refiere fundamentalmente al rostro y a la tez blanca y sin imperfecciones, conseguida a fuerza de protegerse del sol y aplicaciones multicapa de bases, protectores y blanqueadores de la piel. Es quizá el rasgo más destacable frente a la piel bronceada, sinónimo de salud de los países occidentales. Las mujeres chinas utilizan a diario protección solar con un factor superior a 50 y las cremas de efecto blanqueador suponen el 50% de las ventas totales en cosmética facial. “En sus intentos por aclararse la piel, la mujer china molía las perlas y se las extendía por el rostro. El polvo extraído de las perlas potencia la regeneración celular, protege y aumenta la resistencia de la piel frente a las agresiones externas”, explica Blanca Rudilla Asensio, responsable de la firma de cosmética china Dai Chun Lin en Europa. A falta de estudios, sí hay una verdad irrefutable: según el Instituto Gerontológico de Madrid, el principal agente externo del envejecimiento prematuro es la exposición a los rayos del sol, que destruyen el colágeno y la elastina de la piel y, por consiguiente, merman el soporte estructural de la misma.

Resguardarse en casa del estrés y del frío

El segundo mayor enemigo de las chinas después del sol es el frío. Solo beben agua caliente y nunca toman helado. “Según la medicina china tradicional, el consumo de líquidos fríos altera el equilibrio del cuerpo y puede originar enfermedades, por ello lo ideal es beberlos a la misma temperatura del cuerpo, 36 ºC”, explica Blanca Rudilla. El miedo de dejar que el frío invada el interior hace que muchas mujeres sigan la tradición ‘zuo yue zi’, que recomienda permanecer en la cama durante un mes después de dar a luz. “La fémina guardará un reposo absoluto, en un lugar cálido y será la familia la que se encargue del recién nacido,” continúa Rudillo. ¿Y qué dice la ciencia al respecto? Responde Inmaculada Canterla, farmacéutica especializada en Medicina ‘Antiaging’ y miembro de la SEMAL (Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad): “Cuando una persona no está sometida a estrés y ansiedad, y el cansancio y el frío pueden provocarlo, los niveles hormonales permanecen equilibrados en el organismo. Por el contrario, si estamos sometidos a situaciones de estrés y tensión, las hormonas, como el cortisol y la adrenalina, alcanzan valores elevados. En circunstancias normales, el organismo es capaz de regularlos a través del sistema nervioso simpático, pero si el estrés o la ansiedad son crónicos o muy recurrentes, se acelera el envejecimiento”. En cuanto al efecto de las bebidas frías o calientes, ninguna evidencia a la vista.

Cumplir unos horarios rígidos de comida y descanso

Los chinos se despiertan temprano, se acuestan temprano y toman una siesta obligatoria después del almuerzo. Toda China desayuna, almuerza y cena al mismo tiempo. Está demostrado, según un estudio publicado en la revista ‘Science’, que llevar unos horarios fijos ayuda a combatir el envejecimiento, ya que permite regular los ciclos circadianos ‘día-noche’, ayudándonos a descansar mejor y ser más productivos. Manteniendo unos hábitos regulares, en los que cumplamos siempre el mismo horario, aumentamos nuestra longevidad y calidad de vida.

4 SECRETOS DE BELLEZA DE LA ANTIGUA CHINA

Cuando se trata del cuidado de la piel, mirar hacia el pasado puede tener más soluciones de las que imaginas. Después de todo, las emperatrices chinas tenían piel de porcelana miles de años antes de que inventaran los serums y cremas sofisticadas de hoy.

Con esto en mente, buscamos ayuda en la antigua China y encontramos rituales de más de 5,000 años de antigüedad para el cuidado de la piel.

Toma el té correcto. Puede que el sabor no sea el mejor, pero el que lo estén usando hace miles de años es testamento suficiente de su eficacia. Hay muchos tés herbales e ingredientes usados en la medicina tradicional china, y se recetan dependiendo de los síntomas y la temporada. Por ejemplo, el Goji y Ju Hua (crisantemos) son usados para desintoxicar y mejorar las defensas, pero suelen usarse en verano, cuando las hierbas son más potentes.

Para principiantes, el té Goji puede ser la forma más fácil. Simplemente sumerge las berries en una taza de agua caliente o fría con otra bolsita de té, y déjalas que remojen. Después, puedes tomarte el té y comerte las berries Goji que están llenas de antioxidantes, minerales, aminoácidos y vitamina C, un coctel de ingredientes para una piel sana y luminosa.

Prueba un Rodillo De Jade. Usar un rodillo de jade o piedra en tu rostro, funciona fomentando la circulación y desintoxicando. Este utensilio se usaba para ayudar a que la piel sanase, hoy puedes fácilmente conseguirlo para lograr lo mismo. Parte limpiando y humectando tu rostro, luego pasa el rodillo desde el centro de tu rostro hacia afuera para resultados óptimos.

Conoce el poder del poroto chino. Resulta que a los chinos les gustaban las máscaras tanto como a nosotras. ¿Su ingrediente preferido? Los porotos chinos o soja verde, los cuales se molían hasta formar una pasta y se usaban para descongestionar y calmar el acné.

Haz una máscara de cúrcuma. La cúrcuma es una planta de raíz naranja de la familia de jengibre, que usaban las novias en el Medio Oriente y China para hacer máscaras que ayudan a reducir las arrugas e igualar el tono de la piel. Mezcla una cucharada de leche de almendras, una cucharadita de miel y otra de cúrcuma. Aplica la mezcla con un pincel y déjala actuar por 10 a 15 minutos antes de lavar. Te impresionará el resultado.

 

 

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